El Claustro de Profesores y Profesoras y el Consejo Escolar del C.E.I.P. Doña Rosa Fernández de Gelves (Sevilla) refrendan esta opinión y se suman a este manifiesto en contra de los recortes para la educación pública
Hablo, y estoy inquieto, a la vista de las consecuencias que, los recortes decididos por el gobierno central -y por los mercados (y sus mercaderes)-, a los que nadie por cierto vota ni elige, tendrán para la educación pública en mi tierra.
En pleno siglo XXI, en un país con un sistema democrático, dicen que consolidado, no sólo no avanzamos sino que todas las medidas que se están tomando, en el ya socavado sistema educativo, están sirviendo para retroceder en el tiempo, para perder calidad en la enseñanza y para destruir la igualdad de oportunidades; esa misma que desde la lucha se ha ido forjando, no sin esfuerzo, durante las últimas décadas en nuestros centros educativos y servicios públicos. Nuestra condición administrativa de “Funcionarios/as de Carrera” no puede hacernos perder la perspectiva y el fondo de lo que está ocurriendo, no debiera adormitarnos y tampoco debiera instalarnos en la conformidad del pan y circo porque nada está siendo seguro, ni tan siquiera lo que era inamovible, desde hace un tiempo para acá.
El paquete de recortes (digo recortes, y no, “reformas”) aplicado bajo la
coartada de la reducción del déficit, que sólo a unos cuantos nos asfixia, no
será, como justifican, una oportunidad para la mejora de la eficiencia del
sistema educativo sin afectar a la calidad. No será así y resulta fácil
comprenderlo:
No lo será, porque la calidad no se puede mejorar reduciendo plantillas de
Profesorado.
No se puede obtener eficiencia, suprimiendo aulas y actividades de refuerzo y
apoyo para los que más lo necesitan.
No se puede conseguir calidad, aumentando la carga lectiva, a toda costa, sin
previsión alguna de especialización profesional que la imparta.
No mejoraremos, para nada, la eficiencia, reduciendo la inversión en becas y
ayudas al estudio.
No se pueden, no, alcanzar cotas de calidad, eliminando las sustituciones del
Profesorado en los diez primeros días de su baja.
No vamos, que va, a aumentar la calidad de nuestro sistema educativo,
incrementando las tasas universitarias.
No habrá suficiente calidad, ni más esperanza para el empleo, si no se
implantan los nuevos ciclos formativos de Formación Profesional y los Programas
de Cualificación Profesional Inicial (PCPI) que ya estaban previstos.
No ganaremos, en absoluto, ni en calidad ni en eficiencia si:
Si hacen desaparecer numerosos programas educativos que enriquecen el apje.
Si cierran servicios educativos complementarios útiles para familias y escuelas.
Si desmantelan la red de Centros de Profesorado y la formación permanente.
Si se recurre ante el T. Constitucional las ofertas de empleo público docente.
Si sólo se cubre cada curso el 10% de las jubilaciones (tasa de reposición).
Si suprimen unidades en escuelas rurales.
Si no se contratan docentes interinos.
Si reducen el gasto de funcionamiento de los centros.
Si se empeoran las condiciones laborales de los trabajadores de la enseñanza.
Si, cada año, al Profesorado y al resto de Funcionarios, o se nos rebaja el
sueldo (2010), o se nos congela (2011) o se nos sube el IRPF (2012)…
Así no. Ya-está-bien.
¡Qué buena manera, ésta, de incentivar y de motivar al personal docente que está a pie de obra!, ¿verdad?… lo digo porque no recuerdo subidas proporcionales de jornal para el Funcionariado en estos recientes años de burbuja, ladrillo y ficticia bonanza económica por los que -tengan memoriarulaban alegremente los Mercedes, los apartamentos en la playa y las nóminas de tresmil…
Pero es que, además, si analizamos con templanza las dos grandes carencias de las que -según Europa- adolece nuestro sistema educativo, veremos claramente que estas medidas no servirán para solventar-las. Y ha de reconocerse que, aunque con lentitud, en algo hemos avanzado en estos dos últimos años con respecto a estas dos carencias (que se dan en del sur y, también, en el norte).
Hay que abrir los ojos: los recortes no solucionarán ni la tasa de abandono escolar en la post-obligatoria (que sigue siendo un problema). Y tampoco solucionarán, en nada, los bajos resultados académicos que el alumnado obtiene en determinadas pruebas de diagnóstico (que, a la par, sigue siendo un problema). No aportarán solución alguna pero sí que agudizarán, sin duda, estos dos grandes escollos por los que se debe seguir trabajando con ahínco pero, complementariamente, con financiación, y no con recortes.
Tómese buena nota de que en España, ya antes de los recortes, apenas si se invertía un 5% del PIB en educación, frente a otras partidas presupuestarias, estando esta inversión muy por debajo de la que realizan aquellos otros países europeos con los que habitualmente se nos compara, cuando de lo que se habla es de resultados educativos; llámense por ejemplo: Finlandia o Noruega. La oposición a estas medidas de recortes en el sistema educativo nace del legítimo derecho que tenemos, el colectivo de trabajadores y trabajadoras de la educación pública, de defender nuestras condiciones laborales, desde el diálogo y el consenso a través de y con nuestros representantes sindicales; unas condiciones que están siendo empeoradas sustancialmente por causa de todas las decisiones tomadas de forma unilateralmente, sin debate ni acuerdo.
No obstante, conviene dejar claro que no sólo debe movernos la defensa de nuestros derechos, sino también la convicción de que los recortes que se practican hoy afectarán gravemente mañana a la calidad del Sistema Educativo que entre todos hemos construido. En definitiva, serán nuestros alumnos y alumnas los que pagarán, con una merma de sus expectativas de desarrollo personal y profesional futuro, las consecuencias de estas políticas cicateras. Sólo una inversión pública que sea sólida en educación, en conocimiento y en innovación le proporcionarán a Europa, a España y a Andalucía oportunidades reales de desarrollo económico y empleo. El conocimiento y la investigación, por tanto, no pueden quedar sólo, en manos de aquellos intereses privados que se arriman sospechosamente al poder. El primer peldaño del desarrollo económico y social de cualquier sociedad avanzada debe ser la enseñanza pública, entendida ésta como una de las obligaciones primarias que el Estado tiene. Temo, asimismo, que unas medidas de entrecomillas “ahorro” que se presentan como coyunturales, terminen formado parte de la estructura del sistema, desde su columna vertebral, haciéndolas difícilmente reversibles al paso del tiempo.
Un país que no invierte en la educación de sus niños y jóvenes es un país condenado al fracaso, hipotecando gravemente su futuro (y no hace falta -aquírecordar nuestra historia reciente). Hay que llamar la atención de la sociedad sobre este hecho, instando a la ciudadanía a no caer en la trampa demagógica de cargar las culpas del mal estado de las finanzas públicas al Funcionariado, en general, y a los Docentes, en particular. Los que nos dedicamos de manera profesional a enseñar y a educar no hemos causado, en modo alguno, la tan cacareada crisis ni hemos podido vivir (como maldicen) por encima de nuestras posibilidades.
La voracidad bancaria del eje franco-alemán (y otros) en el cobro de la deuda a cualquier precio está generando la aplicación de un ramillete de medidas (educativas, sanitarias y sociales) con un dudoso ahorro conseguido a corto plazo, que supondrá un empobrecimiento del progreso y del bienestar de nuestra sociedad. Y todo ello para que acaben ganando los de siempre. Y perdiendo los mismos. Por todo ello, invito al Claustro de Profesores/as de este centro y al Consejo Escolar del mismo, como máximo órgano de gobierno, a sumarse al presente escrito-reflexión, para que se haga llegar a todos los niveles de la Administración Educativa dónde proceda y se de a conocer a la Comunidad Educativa y a la sociedad en general. La difusión, de todas formas, del malestar y del hartazgo de este Maestro de la educación pública que a pesar de los pesares sigue teniendo voz y está inquieto… se va a producir… ¡inevitablemente!
Fdo.: Un Maestro inquieto_aGu ;)
7 de mayo de 2012

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